Inclusión: ¿Están todos a bordo?

Inklusion: Sind alle an Bord?

Cómo las buenas ideas de juegos crean verdadera inclusión 🤝

 

Imagina que te invitan a jugar, pero el juego no está pensado para ti. ¿Las reglas? Perfectas para quienes pueden ver, oír, hablar y correr rápido. ¿Los demás? Pueden jugar, de alguna manera. Suena a inclusión, pero a menudo es solo una exclusión bien intencionada con un disfraz elegante.

Seamos sinceros: cuando ves “juego en equipo inclusivo”, ¿qué piensas? ¿Quizás que alguien en silla de ruedas puede jugar? ¿O que una persona con discapacidad visual está “de alguna forma integrada”? Bien intencionado, pero no realmente pensado. Porque la inclusión suele terminar donde empieza el juego: en las reglas. Y lo que pasa después suele ser un “participar es lo importante”, donde nadie juega de verdad.

¿Verdadera inclusión? No significa “dejar participar generosamente” a alguien. Sino diseñar el juego desde el principio para que realmente  todos puedan participar. No “a pesar de eso”, sino  por eso. Y eso hace que los juegos sean mejores, más emocionantes y muchas veces mucho más divertidos.

 

🚫 Por qué los juegos clásicos excluyen sin piedad

 

La mayoría de los juegos grupales no lo hacen con mala intención, solo piensan en pequeño. Asumen que todos ven bien, oyen claramente, hablan con claridad y corren rápido. Pero, ¿qué pasa si no es así?

  • 👁️ Ver: Distinguir colores, reconocer imágenes. Para muchas personas con discapacidad visual, imposible.
  • 👂 Oír: Entender instrucciones, reaccionar a llamadas. Solo funciona con buena audición.
  • 🗣️ Hablar: Explicar términos, animar. Sin voz, no hay oportunidad.

¿Y qué pasa entonces? Por lo general, escuchas: “Puedes mirar, también es emocionante” o “Lo adaptamos para ti”. Suena amable, pero a menudo es como poner una curita sobre una astilla de madera: no ayuda realmente.

Pero por suerte, hay otra forma. Y dos juegos que lo demuestran, dándole la vuelta a todo y con mucha diversión.

 

🙈 Feel & Find: Todos ciegos, todos iguales

 

Con los ojos vendados, empieza el juego. Aquí se toca, se adivina, se siente. Patrones, formas, combinaciones: todo se percibe solo con las manos. Sin colores. Sin miradas. Sin ventaja.

Para personas con discapacidad visual, un juego en casa. Para los demás, un cambio real de perspectiva.

🎯 Lo que el juego logra:

  • Convierte el sentido del tacto en protagonista
  • Elimina diferencias visuales
  • Demuestra que en la oscuridad todos juegan justo

👉 ¿Curioso por Feel & Find? ¡Aquí tienes!

 

🤫 Square Up: Hablar es plata, callar es obligatorio

 

Un juego de comunicación, pero sin palabras. Nada de susurros, gritos o “¡Esa pieza no, prueba aquí!”. Solo gestos, miradas y movimientos. De repente, el lenguaje corporal se convierte en superpoder.

🎯 Lo que el juego logra:

  • Detiene la dominancia verbal
  • Funciona perfectamente con personas sordas
  • Crea un nivel para todos, sin necesidad de lenguaje

👉 Más sobre Square Up aquí

Ambos juegos muestran que la inclusión no es la guinda del pastel, sino la masa con la que se hacen los buenos juegos. Cuando las reglas son adecuadas, nadie está solo invitado amablemente, sino que participa de verdad. Eso es divertido y tiene sentido.

 

🌍 Cómo se juega la inclusión fuera de nuestras fronteras

 

¿Sabías, por ejemplo, que en Mongolia hay un juego tradicional de dados con pequeños huesos donde la habilidad cuenta más que la fuerza o la velocidad? ¿O que en pueblos indígenas de Sudamérica los juegos suelen contar historias, para que también personas con discapacidades cognitivas puedan participar a su manera?

Mucho antes de que en Europa habláramos de “accesibilidad”, muchas culturas ya vivían juegos que lo practicaban. En Norteamérica, las comunidades indígenas usaban juegos cooperativos para fortalecer la unión: nadie quedaba excluido. Todos aportaban algo.

En África surgieron juegos rítmicos de movimiento como “Ampe”, que incluyen a todas las edades, sin reglas complicadas ni presión por rendir. Simplemente participar. Simplemente pertenecer.

También en Asia hay muchos juegos tradicionales que apuestan por el espíritu de equipo en lugar de la competencia: en el japonés “Darumasan ga Koronda” (una especie de “El burro en la montaña”) se necesita rapidez de reacción, pero no gritos ni fuerza física. Todos pueden jugar, a su manera.

¿Y hoy? Proyectos como “Play Unified” de Special Olympics demuestran que personas con y sin discapacidad pueden jugar juntas, con las mismas reglas, los mismos objetivos, en igualdad.

Lo que aprendemos de esto: la inclusión no es una idea nueva. Es muy antigua, solo tenemos que volver a escuchar y empezar a pensar de nuevo. Quien mira más allá descubre una diversidad ya vivida y recibe mucha inspiración para nuevas ideas de juegos.

Todo esto no solo hace los juegos más inclusivos, sino  simplemente mejores.

 

✅ ¡Basta de “participar es lo importante”!

 

Recordemos el principio: se hablaba de juegos hechos para algunos y no para muchos. De participar bien intencionado que se siente más como estar sentado. Pero hay otra forma. Y la hemos visto en juegos como  Feel & Find, Square Up o en culturas que siempre han apostado por la comunidad en lugar de la exclusión.

Lo que necesitamos son juegos que no  adapten, sino que  inviten. Que no partan de déficits, sino de la diversidad. Que despierten curiosidad por lo que pasa cuando todos pueden aportar sus propias fortalezas.

Porque cuando  todos juegan, ya no importa  quién es diferente, sino solo  qué tan bien somos juntos.

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